Las maravillas de la maternidad

NIÑA PEQUEÑA JUEGA CON SUS PADRES EN EL BOSQUE

¡Qué título tan idílico, ¿verdad?! Pero sí, hoy, en este post, vamos a hablar de las cosas preciosas que tiene esta etapa de la vida: las maravillas de la maternidad. Y es que ya en otros posts hemos hablado y compartido algunos momentos en los que la maternidad puede pegar duro. Esos momentos están, existen y seguirán estando y existiendo. Pero la maternidad tiene cosas MARAVILLOSAS. Y hoy, vamos a hablar de ellas, ¿qué te parece?

Empezando por el hecho de poder quedarte embarazada. Un privilegio. Lo tenemos muy normalizado: te embarazas, crece la barriga durante 9 meses, se forma el bebé y luego nace. Pero oye, si te paras a pensar, a analizar cómo se forma, con todo lo que supone un ser vivo: cada músculo, cada molécula, cada nervio, cada órgano, cada conexión, cada neurona, el ADN, todo ordenado y colocado en su lugar… Te hace plantearte la vida y el universo. LITERALMENTE.

¡Qué pasada!

Pasando por el parto, que haremos otro post sobre ello, pero ¡QUÉ PA-SA-DA! Súper heavy, súper animal…

Seguimos con el hecho de que, cuando nace tu bebé, tenga ya el reflejo de buscar comida y saber respirar, comer, llorar, mirar, escuchar… El milagro de la vida, otra vez.

Pero ahí, de momento, no has intervenido en exceso. Al final, todo viene dado. Sí que te cuidas, tomas el ácido fólico, vigilas la alimentación, haces ejercicio, no fumas… Es decir, empiezas ya dando amor, porque haces cosas que antes no hacías, por y para tu bebé.

Pero luego nace, y te lo ponen en los brazos, como se suele decir, sin manual de instrucciones. Y dale, a ser madre.

Ese momento

¡Qué pasada, qué maravilla tenerlo en brazos por primera vez! ¿Recuerdas vuestro primer contacto? El momento en el que te lo ponen encima, recién salido de dentro de ti, después del trabajo de parto o de cesárea. ESE MOMENTO. O el momento en que lo coges en brazos por primera vez. Ves su cara, el perfil de sus labios, sus pestañas, sus mini orejitas, sus uñas de papel… Cada parte de su cuerpo, tan “nuevas”, tan recién salidas al mundo.

Otra maravilla: poder alimentarlo. Lo obviamos, pero en la sociedad en la que vivimos no sufrimos por no poder alimentarlos. Eso es una maravilla, de la maternidad y del lugar en el que vivimos la maternidad. Sabemos que no le va a faltar de nada, y eso es maravilloso. Lo que me parece brutal es que podamos alimentarlos nosotras mismas, con nuestra leche. Que decidas o no hacerlo, fantástico, pero poder hacerlo, increíble. Está todo tan bien diseñado 🙂

Ver cómo crece. Cómo evoluciona. Es extraordinario. Cómo empieza a seguir con la mirada, a girarse con los ruidos, a reconocer tu voz o el latido de tu corazón. Cómo se descubren las partes del cuerpo (recuerdo a mi hijo, con 3 meses, mirándose el brazo fijamente durante como 10 minutos; entendí que era la primera vez que se descubría esa parte del cuerpo, las neuronas debían estar conectando a mil por hora). Cómo empieza a dar órdenes con su cerebro para que distintas partes del cuerpo hagan lo que quiere: coger cosas, moverlas. Descubren la gravedad, el desplazamiento, aguantarse sentad@s, el gateo, andar, las primeras palabras.

Más independientes

Empiezan a ser más independientes: la guardería, la escuela, alguna extraescolar, y ves cómo se va formando como persona. Al principio, la evolución parece más motriz, luego ya de habla, después ves su carácter, sus necesidades, sus habilidades, sus intereses. Y va creciendo, se va formando como la persona que será, y tú lo vas acompañando, porque al final esa es nuestra labor.

Poder ser madre es una maravilla. El día a día es una maravilla. Verlos crecer es una maravilla. Verlos convertirse en una persona que podrá ir sola por la vida es una maravilla. Qué suerte la nuestra. Esas son las maravillas de la maternidad.

FELIZ DÍA DE LA MADRE (SÍ, HOY NO ES EL OFICIAL), PERO TÚ ERES MADRE TODOS LOS DÍAS DE TU VIDA, ASÍ QUE ¡FELIZ DÍA DE LA MADRE, HOY Y TODOS LOS DÍAS!

Te dejamos, como siempre, una sesión familiar, donde podrás ver cómo fotografiamos a las familias que pasan por el estudio. Porque la maravilla de ser madre/padre vale la pena fotografiarla. Guardar el recuerdo y agradecerlo mucho, muchísimo. ¿Te apetece reservar una sesión familiar? Te esperamos!!