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¿Cuánto valen los recuerdos?

Crear recuerdos

Qué pregunta tan corta y tan sumamente complicada de responder, verdad? Pero va, te la volvemos a hacer, ¿Qué valor les das a tus recuerdos?

No sé que habrás respondido aunque nos lo podemos imaginar. Si piensas como nosotras, el valor de los recuerdos es prácticamente incalculable. Y es que cada etapa que vivimos tiene algo especial, algunas mejores, otras peores pero de todas ellas queremos recordar algo especial:  Cuando te gradúas, cuando te vas de viaje, cuando te casas, cuando te quedas embarazada, cuando nacen tus hijos… Y bueno, si eres padre o madre estarás de acuerdo conmigo que a partir de ahí, del momento en que nacen tus hijos, ya los recuerdos se multiplican por mil, o por un millón elevado a infinito.

No queremos decir con esta reflexión que debemos vivir de los recuerdos, para nada.

Somos defensoras del AQUÍ Y DEL AHORA

Pero es que normalmente el aquí y el ahora, sobretodo cuando hay niños, tiene tantos momentos especiales, que no tener un recuerdo físico de ellos como una fotografía, un vídeo o una simple grabación de voz, parece extraño.

Ya hemos respondido a la primera pregunta, pero ahora va la segunda, que puede sea aún más importante:

¿Que valor le das a que tus hijos tengan recuerdos cuando crezcan? THIS IS THE BIG QUESTION! Algunas veces (aunque poquitas, la verdad), hay alguna familia que nos pide que en la sesión solo fotografiemos a sus peques, que ellos, el papá y la mamá, no se gustan en las fotografías. Nuestra respuesta es siempre la misma:

NO LO HAGAS POR TI, HAZLO POR ELLOS.

Cuando crezcan, les gustará ver que tú estabas ahí. Querrán tener estas fotografías contigo aunque tu no te gustes en ellas. La respuesta es siempre la misma: ES VERDAD. Así pues, acabamos haciendo una sesión familiar 🙂

Y es que realmente es así, párate a pensar. ¿Cuántas fotografías tienes de tu infancia con tus padres? Tal vez seas de los pocos que tenga un montón, pero la gran mayoría no tenemos muchas. La cual cosa es muy normal, pues para hacer una fotografía (sin que sea selfie), alguien la tiene que disparar, y quien la dispara, pues no sale. Vale sí, había lo del disparador automático, pero lo que no es tan fácil es donde poner la cámara a una buena altura y recta para hacerla jeje por lo que muchas veces no acababa saliendo bien, o se pasaba totalmente de hacerla.

En fin, que no solemos tener muchas fotografías de familia, y es una pena, porque cuando crecemos nos gusta tener recuerdos de las etapas pasadas, y a su vez nos gusta tener recuerdos de aquella época en la que nuestra memoria no llega a alcanzar. Y es que esa es otra cuestión muy importante. Los recuerdos empiezan a ser más fuertes a partir de los 5-6 años de edad, por lo que tus peques no recordarán prácticamente nada anterior, solo aquello que les muestres en fotografías y vídeos. Imagínate que no sales en casi ninguna…

HAY QUE CREAR RECUERDOS, Y DE VEZ EN CUANDO CREARLOS EN FAMILIA. ¿Te animas a crear recuerdos y a creárselos a tus hijos? Solo con escribirnos te ayudamos a hacerlo posible.

Te dejamos con una sesión de ejemplo para que veas el recuerdo tan precioso que se llevo esta familia, y lo tienen ya para toda la vida!

 

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