Eduardo y Maeva contactaron con nosotras vía email. Ellos viven fuera y la vía de comunicación fue siempre online. Solemos facilitar al máximo cuando esto ocurre, ya sea a través de wedding planners o a directamente con los novios. Vía reuniones online y aprovechando sus escapadas para hacer el preboda.
En el caso de Eduardo y Maeva, el preboda lo hicimos unos meses antes de la boda, en el Laberinto de Barcelona. Allí nos conocimos personalmente y pudimos conocer un poquito más sobre ellos y su historia. Los prebodas nos van súper-bien para ver cómo sois como pareja, como os movéis, como os queréis, si sois más tímidos, más “payasos”… En definitiva, os conocemos mejor como pareja para poderos fotografiar perfectamente vuestro GRAN DÍA.
Llegó el día de la boda y fuimos, en primer lugar, a escasos metros de Can Cabús, lugar donde iba a ser toda la celebración. Muy cerquita hay una masía que alquilan y que tiene un encanto espectacular. Conserva los rasgos típicos de las masías catalanas de la zona de costa. Como fotógrafas disfrutamos muchísimo en este tipo de masías, pues la luz es muy direccional y crea una sombras y una profundidad brutal.
Allí fotografiamos a Eduardo y a Maeva mientras se vestían, y pudimos ver la relación tan espectacular y cercana que tenían con su grupo de amigos, que los acompañó en todo momento mientras se preparaban.
La boda transcurrió de forma muy agradable, tranquila en Can Cabús, donde siempre nos sentimos súper a gusto. Pudimos ver cómo habían decorado el salón carpa, que quedó fantástico.
Aunque fue una boda tranquila, pues las bodas internacionales tienen otro ritmo que las de aquí, cabe decir que el grupo de amigos tenía muchas ganas de “juerga”, e hicieron dos juegos muy pero que muy divertidos en los que nos hartamos a fotografiar cada cosa que pasaba.
Os dejamos con la boda de Eduardo y Maeva en el espacio de Can Cabús :)
EN 10 SEGUNDOS LAS FOTOGRAFÍAS SE HABRÁN CARGADO, TE PEDIMOS UN PELÍN DE PACIENCIA, JUSTO SE ESTÁN DESPEREZANDO